El desafío consiste en que la tecnología y la normativa caminen al mismo ritmo | Entrevista a Lic. Juan Luis Fonseca – Gerente General de Banrural Guatemala


La dinámica del sector financiero enfrenta una disyuntiva, al tener por un lado la necesidad de apoyarse en los procesos de última tecnología y, por el otro, la tarea de salvaguardar el los recursos que gestiona.

El entorno está siendo modificado por la velocidad de la digitalización en todos los ámbitos del comportamiento humano y el sector bancario no escapa a la inercia del momento. Las operaciones financieras que la tecnología facilita requieren una normativa eficiente especialmente en relación con la seguridad, tanto del usuario, como del propio sistema financiero.

Para hablar sobre este tema, tuvimos el gusto de conversar con el Lic. Juan Luis Fonseca, Gerente General del Banco de Desarrollo Rural BANRURAL en Guatemala, el segundo banco más grande en activos del país y el tercero de la región centroamericana.

Comencemos hablando sobre el impacto de la tecnología en la industria bancaria.

¿Cómo mira el panorama?  

El mundo está inmerso en una dinámica cada vez más digital, en el cual la tecnología es un factor determinante. En general, los usuarios buscan agilidad y eficiencia en sus operaciones con la menor interacción física posible. Esto ha impulsado a los bancos a innovar constantemente. La pandemia fue un acelerador del mundo “en línea”. Ahora, muchas veces, el comportamiento humano gira alrededor de la capacidad y la comodidad que ofrece un dispositivo móvil. 

¿Qué opina sobre lo que está ocurriendo con las operaciones financieras digitales?

Los medios de pago están evolucionando, impulsados por demandas crecientes de última tecnología; la preferencia por el efectivo sigue disminuyendo. Con sus riesgos intrínsecos, han surgido las criptomonedas y las monedas digitales de Banca Central (CBDC), aún no reconocidas en Guatemala. Temas emergentes como la normativa relacionada con el almacenamiento de datos en la nube y la inteligencia artificial aplicada al sistema financiero están en el corazón de la discusión actual en el sector bancario. 

Hablando de normativa,

¿Cuáles son los aspectos críticos que se deben abordar para permitir un desarrollo financiero seguro y sostenible en este mundo digital?

La importancia de contar con certeza jurídica relacionada con el tema es indispensable, especialmente en un mundo cada vez más globalizado en el que las fronteras territoriales se diluyen abriendo paso a un planeta completamente interconectado. En el ámbito de seguridad y estabilidad financiera, hay un problema: la tecnología avanza más rápido que su normativa. Sin embargo, el rezago en la legislación no es un problema guatemalteco, ni siquiera regional. La distancia entre el desarrollo tecnológico en el sector bancario y la normativa que le corresponde es cada vez mayor en el mundo entero, dado el ritmo exponencial de la transformación digital. Hasta la gestión de la política monetaria enfrenta retos derivados del uso de la tecnología en las transacciones financieras. 

Ustedes son un banco que promueve el desarrollo del país, que ha sido determinante en el proceso de inclusión de muchos clientes en la actividad bancaria.

¿Cuánto les afecta esos desafíos relacionados con la tecnología?

Nos entusiasma el reto de ser un actor importante para el desarrollo del país. Como atendemos a todos los segmentos, tanto urbanos como rurales, sabemos que esto conlleva desafíos importantes en términos de transformación y educación digital para la población que tradicionalmente no ha sido atendido por la banca tradicional, y al mismo tiempo de innovación y acompañamiento a la juventud cuya constante es el cambio: productos y servicios fáciles y simples de usar, seguros y confiables.

¿Nos puede dar algunos ejemplos que relacionen tecnología y desarrollo? 

Ambos se interrelacionan y conforman un círculo virtuoso. Banrural inició operaciones hace 25 años, con la misión de promover el desarrollo de Guatemala, especialmente en las áreas más alejadas, donde los servicios financieros y bancarios no existían. En muchos territorios no había energía eléctrica, mucho menos internet, así que había que comenzar a establecer la comunicación vía radio. 

En aquel entonces, en un país con altos indicadores de pobreza y pobreza extrema, nos enfrentábamos como mínimo ante desafíos de bancarización, de inclusión financiera, de apoyo al crecimiento económico de millones de personas y de su incursión a la economía formal. Las soluciones, desde el inicio, conllevaron el componente tecnológico. Instalar cajeros automáticos con huella digital en idiomas mayas al servicio de la población con menor grado de instrucción marcó el inicio de un nuevo período. A partir de ese entonces, Banrural mantuvo un rol proactivo hacia la actualización e innovación tecnológica. Hoy contamos con más de 5 millones de clientes que en su mayoría hace uso de nuestras diferentes plataformas con lo último en servicios digitales.

Pero todas estas innovaciones conllevan riesgos…

No hay gestión alguna que no implique riesgo. Sin embargo, lo importante es garantizarle a los clientes seguridad y respaldo en sus operaciones financieras. Para nosotros es importante la tecnología en tanto simplifique el servicio para los usuarios sin descuidar aspectos de seguridad. Ellos han visto la responsabilidad y la innovación por parte nuestra. Hoy día, gracias a su confianza, somos el banco con mayor cantidad de depósitos a nivel nacional.

¿Qué tipo de legislación hace falta? 

Un reto primordial para los legisladores es establecer una normativa que no quede obsoleta rápidamente, dado el avance veloz de la tecnología. En todo caso, corresponde proteger los principios básicos y reglamentar oportunamente el uso de los productos y servicios que surjan. 

La tecnología es una interminable carrera de ofertas novedosas y pensar en legislación para cada situación particular nos llevaría a ponerle cortapisas a cada avance. Es importante regular adecuadamente las fintech para garantizar la seguridad de los usuarios y la integridad del sistema financiero. La normativa también debe abordar cuestiones de privacidad y protección de datos, ya que el almacenamiento en la nube se convierte en una parte crítica en las operaciones financieras.

Además, asuntos como el dinero digital y las criptomonedas requieren claridad normativa para prevenir riesgos sistémicos. En última instancia, la normativa debe ser ágil y adaptable, reflejando la rapidez con la que evoluciona la tecnología.

¿Cuáles han sido sus últimas actualizaciones tecnológicas? 

Banrural actualiza y fortalece constantemente su banca en línea y su App de acuerdo a las expectativas y las gestiones que requieren nuestros clientes. Mediante alianzas estratégicas con fintechs ampliamos los canales de pago y atención con servicios como Acredítame, Fri, Cuik y APP Pago BANRURAL. 

Esta billetera electrónica App Pago Banrural, ofrece dos tecnologías líderes en la industria como opciones para realizar pagos: la tecnología NFC (comunicación de campo cercano) para pagos sin contacto, disponible en dispositivos Android seleccionados, y la tecnología de códigos QR, la cual se puede utilizar en establecimientos asociados con Cuik, el robusto ecosistema de cobros y pagos respaldado por Visanet. 

Esta última opción es accesible desde cualquier teléfono Android con cámara. La aplicación incorpora un proceso de afiliación seguro, así como medidas de seguridad avanzadas, incluido el acceso a través de biometría o patrón de ingreso al dispositivo, y un PIN o huella digital para acceder a la propia aplicación. Además, se emplea la tecnología de “tokenización” de Visa, que reemplaza la información sensible de la tarjeta con un token o número de cuenta digital único. 

Este enfoque asegura que los datos confidenciales de los clientes nunca sean expuestos y garantiza que el token solo sea utilizable en la billetera digital registrada por el cliente. En abril de este año, lanzamos la Cuenta Amigo Chapín para los guatemaltecos que residen en Estados Unidos con la que pueden ahorrar, transferir, pagar servicios y enviar transferencias con facilidad, todo desde su dispositivo móvil en Estados Unidos, como si estuvieran en Guatemala. 

Este producto es fruto del continuo proceso de transformación digital que tiene como objetivo diseñar soluciones a la medida de lo que nuestros clientes requieren. Otra herramienta digital novedosa es la que se vincula con la agricultura de precisión, cuya finalidad es apoyar al sector agrícola en el incremento de su producción. Para el futuro cercano tenemos prevista la implementación de más soluciones basadas en la tecnología y la inteligencia artificial. Escuchando sobre todos estos avances digitales, surge la pregunta: en el sector bancario, 

¿La tecnología y la normativa están en el mismo nivel de prioridades? 

La tecnología es muy importante para hacer más accesible los servicios para los usuarios, pero sin duda alguna privilegiamos la seguridad para nuestros clientes sobre cualquier otro aspecto. Intermediamos entre quienes pueden ahorrar y quienes requieren créditos; somos una referencia de confianza para quienes gestionan sus recursos por nuestros canales y esperan de nosotros, eficiencia en todas las direcciones. 

Esta ecuación de responsabilidad no se puede alterar bajo ninguna circunstancia. Somos los fieles custodios y administradores de los recursos que están impulsando el desarrollo de todos los sectores del país.

En resumen, ¿Cuál es su visión sobre cómo los bancos, especialmente aquellos con un enfoque en el desarrollo rural como BANRURAL, pueden equilibrar la innovación tecnológica con la seguridad financiera en este entorno cambiante?

Hoy día, ofrecer servicios que se alineen con las preferencias y necesidades de la población implica estar consciente de que existe una realidad en la que la única constante es el cambio. El equilibrio entre la innovación y la seguridad es alcanzable a través de la colaboración constante entre todos los actores del sector y la inversión en tecnologías seguras. 

En BANRURAL, estamos comprometidos con ofrecer soluciones tecnológicas que beneficien a nuestros clientes sin comprometer la seguridad financiera. Creemos que una legislación actualizada que permita la evolución saludable del sistema financiero es oportuno para todos. El desafío radica en asegurarnos de que la tecnología y la normativa caminen al mismo ritmo para garantizar un futuro financiero sólido y sostenible.

Entrevista a:

Lic. Juan Luis Fonseca 

Gerente General de Banrural – Guatemala


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